EN LA PRIMERA INFANCIA EL AMBIENTE JUEGA UN ROL TRASCENDENTAL Y ÚNICO EN EL DESARROLLO DE NUESTRO NIÑO. ESTE NO SOLO AYUDARÁ A FORMAR PERSONAS SEGURAS Y FELICES, SINO QUE INCLUSO PUEDE FACILITAR A QUE CIERTAS CARACTERÍSTICAS GENÉTICAS NO SE EXPRESEN NI CAUSEN TRASTORNOS NEGATIVOS DURANTE LA VIDA.

Muchos padres han vivido la incertidumbre y el susto de que sus hijos hereden ciertas características genéticas que puedan provocarles problemas en su desarrollo, tanto físico como emocional. Pero si bien cada persona viene con una carga genética, los estudios y la experiencia han demostrado que el ambiente es un factor fundamental en el desarrollo de los niños y en su adultez.

Paulina Arango, doctora en Psicología de la PUC, explica que es fundamental saber que desde el nacimiento cada persona tiene formas de relacionarse, lo que se conoce como desarrollo del temperamento y que corresponde a la base biológica de la personalidad.

“Esto no significa necesariamente que sea una base genética, pero se considera que gran parte de ella está influenciada por los genes”, explica Arango. “Cuando hablamos del temperamento nos referimos a una serie de características que tiene el niño desde que nace, dentro de las cuales podemos identificar: cómo son sus ciclos de sueño, de alimentación, qué tanto expresa sus emociones positivas o negativas, si es o no irritable, si es fácil o difícil calmarlo cuando llora, si es inquieto, etc.”, agrega.

Cuenta, también, que características como cuán fácil o difícil un niño se calma tiene que ver con cómo los papás responden en los primeros meses de vida a las necesidades de los niños y el cuidado que les dieron. Y es así como se puede deducir que el ambiente es un factor fundamental en el desarrollo y que siempre estará entrelazado con las características genéticas de cada individuo.

Por esto la importancia que se ha dado a la teoría del apego, propuesta de manera pionera por el psicoanalista inglés John Bowlby a finales de los años sesenta. En ella, el apego se propone como la primera relación del recién nacido con su madre o con un cuidador principal que se supone es constante y receptivo a las señales del pequeño o el niño de pocos años.

CLAVES PARA DESARROLLAR UN BUEN AMBIENTE FAMILIAR QUE FAVOREZCA EL APEGO:

  • El amor por encima de todo. Esta suele ser la receta más importante para criar niños en un ambiente favorable. Abraza, besa y diles mil veces a tus niños la importancia que tienen para ti.
  • Ponte en el lugar del niño y asegúrate que él se sienta realmente querido y aceptado. Puede pasar que el padre piensa que hace todo bien, pero el niño no está recibiendo el mensaje de amor.
  • Enseña y aprende a comunicarte con tu familia: Tiempo de conversación, de juego, de comidas en familia, de películas. Hay decenas de formas de comunicarse de manera sencilla.
  • Fomenta un ambiente contenedor. Un lugar donde los niños se puedan sentir queridos, que los padres los entienden, donde hay límites, mucho cariño y respeto.
  • Comienza siempre con el ejemplo: La relación de los padres debe ser ejemplo para los hijos, por lo que un trato cariñoso, de amor, confianza y respeto son la mejor herencia.
  • Construye rutinas familiares especiales: Define un día para hacer alguna caminata, una comida especial, algún juego de mesa. Estas simples actividades te ayudarán a vivir en armonía.
  • En momentos difíciles o de desavenencia estar siempre evaluando el trato. Debemos aprender a discutir como lo hacen personas que se aman. Así los niños se sentirán seguros, pues aprenderán que problemas no es sinónimo de desestabilidad o de falta de amor.

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